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Reciban bendiciones usted y su familia


Dios nos permite edificar familias sólidas


1. Lectura Bíblica: Levítico 26:40, 44, 45

2. Versículo para memorizar:

“Por amor a ellos me acordaré de mi antiguo pacto con sus antepasados, a quienes saqué de la tierra de Egipto a los ojos de todas las naciones, para ser su Dios. Yo soy el Señor” (Levítico 26:40, 44, 45. Nueva Traducción Viviente)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Si algo no podía creer Raquel, era que su situación de salud y la crisis económica que se agudizaba cada día más, obedeciera a prácticas muy lejanas de ocultismo. “No creo que haya relación entre una cosa y otra”, aseguró con un gesto de escepticismo que guardó por mucho tiempo.

Rompa las maldiciones sobre la salud, la economía y la vida espiritual


El poder de Dios rompe toda maldición generacional en la familia


1. Lectura Bíblica: Levítico 26:1, 14-17

2. Versículo para memorizar:
“No se hagan ídolos, ni levanten en su tierra imágenes talladas ni columnas sagradas ni piedras esculpidas para rendirles culto.”(Levítico 26:1. NTV)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

No se imagina cuántas personas escriben diariamente pidiendo oración por sus vidas y liberación de maldiciones sobre su salud, economía y espiritualidad. Son infinidad. ¿La razón? Esas personas abrieron—de manera voluntaria o involuntaria—puertas a las maldiciones y sus consecuencias trascienden la distancia, el tiempo y la ubicación.
Aun cuando usted se vaya a vivir a otra ciudad, tenga otro trabajo o incluso, tenga a disposición los mejores médicos especialistas, las consecuencias producto de haber sido maldecido por obrar contrario a la voluntad de Dios, persistirán.
Por favor, no me malentienda: Nuestro Padre celestial no es un Dios empecinado en “pillarlo” cometiendo errores para castigarlo. Definitivamente no. Sin embargo, si anhelamos recibir de Él bendiciones en todas las áreas de nuestra existencia, lo mínimo que le debemos es fidelidad, y esta lealtad ase expresa en el cumplimiento de sus mandatos.
Dios enseñó a Su pueblo Israel y también a nosotros hoy: “No se hagan ídolos, ni levanten en su tierra imágenes talladas ni columnas sagradas ni piedras esculpidas para rendirles culto. Yo soy el Señor su Dios…Sin embargo, si no me escuchan ni obedecen todos estos mandatos,  y si rompen mi pacto al rechazar mis decretos, al tratar mis ordenanzas con desprecio y al rehusar obedecer mis mandatos,  yo los castigaré. Traeré sobre ustedes terrores repentinos: enfermedades debilitantes y altas fiebres que harán que sus ojos fallen y que su vida se consuma poco a poco. Sembrarán sus cosechas en vano porque sus enemigos se las comerán.  Me volveré contra ustedes, y sus enemigos los derrotarán. Aquellos quienes los odian los gobernarán, y ustedes huirán, ¡aun cuando nadie los esté persiguiendo”(Levítico 26:1, 14-17. Nueva Traducción Viviente)
Una mujer vino en procura de orientación y oración. Padecía diversas dolencias, a las que los médicos no encontraban explicación, al tiempo que su economía iba en picada. “Todo cuanto emprendemos termina en derrota”, se lamentó.
Al revisar su vida reconoció que, en su juventud, iba donde brujas que le adivinaran el futuro y le recomendaran riegos para la prosperidad. En esas prácticas invirtió mucho dinero, el mismo que ahora le estaba haciendo falta.
Sólo cuando admitió delante del Señor su pecado al abrir puertas al ocultismo, renunciar voluntariamente a esas actividades y cerrar puertas, pudo recibir sanidad y emprender un camino firme hacia la bendición. Encontró que en Jesucristo sí hay prosperidad auténtica y no la que ofrecen el adversario espiritual, Satanás y todas sus huestes.

4. Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:

a. ¿Sabía que Dios desea bendecirnos en todas las áreas de nuestra vida?
b. ¿Siente que su vida espiritual se está viendo afectada hoy?
c. ¿Se ve afectada su economía y ningún centavo le rinde?
d. ¿Con frecuencia su salud se ve resentida?
e. Hoy es el día de declarar en oración bendiciones y rotas todas las maldiciones
© Fernando Alexis Jiménez

Un Dios en quien podemos confiar

El Señor Jesús viene en nuestra ayuda en tiempos
difíciles

1. Lectura Bíblica: EFESIOS 2.4-10; 2 Corintios 5.8; Salmo 100:5; 1 Juan 4:10

2. Versículo para memorizar:

“Pues el Señor es bueno. Su amor inagotable permanece para siempre, y su fidelidad continúa de generación en generación.”(Salmo 100:5. Nueva Traducción Viviente)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Por Charles Stanley con aportes de Fernando Alexis Jiménez
¿Cuál es el mayor problema que tenemos los cristianos? Que hablamos muchísimo de Dios, pero no lo conocemos. En nuestro criterio, Dios es conforme lo imaginamos, de acuerdo con nuestra propia perspectiva. Y ahí está el error. El Señor en el que creemos es muy distinto del real, el Dios de poder que transforma, hace milagros y cambia las circunstancias.

Razones para confiar en Dios

¿Confía usted plenamente en Dios?

1. Lectura Bíblica: HEBREOS 10.19-23

2. Versículo para memorizar:

“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.”(Hebreos 13:8. Nueva Traducción Viviente)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Por Charles Stanley con aportes de Fernando Alexis Jiménez
¿En qué Dios hemos confiado? En nuestra amada Colombia hay dioses de yeso o de barro en el que confían las personas; en México algunos serán devotos de santa muerte o la guadalupana y creen que les ayudará; en Europa algunos creen en el poder del ocultismo y ese es su dios, mientras que en el Caribe hay quienes depositan su confianza en mayombé o changó.

¿Qué es la obediencia?


Dios nos llama a vivir en obediencia


1. Lectura Bíblica: HECHOS 5.29-32

2. Versículo para memorizar:

“Pero Pedro y los apóstoles respondieron:—Nosotros tenemos que obedecer a Dios antes que a cualquier autoridad humana.” (Hechos 5:29. Nueva Traducción Viviente)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Por Charles Stanley con aportes de Fernando Alexis Jiménez
D
ecir que le gustaba dejar de mentir, no era asunto fácil. Y Raúl lo aceptaba. Mentía por todo, de tal manera que al decir: “Estoy despierto”, se pellizcaba por si quizá fuera mentira.
Por eso resulta comprensible que, cuando comenzó a ir a la Iglesia, descubrió en la Biblia que no debía mentir. No estaba obligado con un revólver en la espalda, lo debía hacer por obediencia. Y esa palabra sí que le costó trabajo. Estaba acoastumbrado a hacer las cosas a su manera, y obedecer, le pareció complicado al principio, sobre todo, por que o decía la Palabra de Dios.

El diálogo edifica el hogar, las discusiones lo resquebrajan


Las discusiones nos afectan pero también a los hijos



1. Lectura Bíblica: Proverbios 21:19;

2. Versículo para memorizar:

“Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda.”Proverbios 21:19; cf. 21:9)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Si hay algo que termina una buena relación, es asumir discusiones permanentes, por situaciones incluso triviales. Es cierto, cuando no compartimos algo es necesario ponerlo a consideración con nuestra pareja y con los hijos; no obstante, muchas de las discusiones que surgen al interior de la familia, son producto de nuestro orgullo, del deseo que tenemos de imponer nuestro criterio y, en algunos casos, ejercer presión creyendo que de esta manera hacemos valores nuestra autoridad.

Los esposos lideramos la transformación en el hogar


Los esposos tenemos una enorme responsabilidad en el hogar


1. Lectura Bíblica: Génesis 2:24; proverbios 22:6

2. Versículo para memorizar:

Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”(Génesis 2:24)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Los padres lideramos la transformación y crecimiento en nuestro hogar. Es una responsabilidad que no podemos eludir. En la Biblia leemos que: “Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”(Génesis 2:24)

¿Qué impide que las personas lleguen a nuestras iglesias



 
Nuestro testimonio cristiano es clave al evangelizar

1.      Lectura Bíblica: Hebreos 12:1

2.     Versículo para memorizar:

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,” (He 12:1).

3.     Reflexión en la Palabra de Dios:

Desde hace días me vengo preguntando, ¿qué lleva a tantos esfuerzos de las iglesias cristianas para ganar almas al tiempo que la apatía por asistir a nuestras reuniones, por parte de quienes no conocen a Cristo como Señor, parece crecer de una manera inusitada? La respuesta inevitablemente se remite a nuestro mal testimonio cristiano.

Las fuerzas llegar muy lejos en la vida provienen de Dios


1. Lectura Bíblica: Salmo 84:5, 6

2. Versículo para memorizar:
“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.” (Salmos 84:5, 6).
3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Cuando Ana Isabel Ospina cruzó la meta y batió su propio record de atletismo en cuestión de segundos, miró hacia las tribunas, agradeció con una sonrisa los aplausos de decenas de personas, y pensó que más de setenta años no eran un obstáculo para que siguiera siendo una triunfadora.
            La mujer se convirtió en la penta-campeona más anciana del Valle del Cauca, en Colombia, pero en comparación con muchas personas más jóvenes, tiene la agilidad de una adolescente, las ilusiones y la alegría de una quinceañera y los sueños de un estudiante recién egresado de la secundaria.
            Hay momentos en que piensa que renunciará a una carrera, cualquiera que sea. Las fuerzas se le escapan y ve muy distante el final de la competencia. Pero tiene claro que vencer implica esfuerzo y entiende que sólo lo logran, quienes no permiten que las circunstancias gobiernen su existencia.
            Ana Isabel sale con sus nietos a jugar en el parque. Ser una corredora destacada en los campeonatos de la tercera edad no le ha robado su ternura de abuela, los consejos sabios del que ha vivido mucho, y la tranquilidad de quien valora cada nuevo día como un regalo de Dios, único e irrepetible.
            Una de las inclinaciones comunes del ser humano es renunciar ante la menor situación de resistencia. Buscamos pretexto y nos damos por vencidos. Dejamos que nos arrastre la corriente.
            Jamás olvide que Dios nos creó con enormes potencialidades para ser vencedores. A esa condición excepcional se suma una segunda, la capacidad que tenemos de planificar nuestro tiempo y acciones. A este aspecto se refiere el autor y conferencista, Lucas Leys: “La organización del tiempo tiene que ver con seleccionar prioridades. ¿Qué es lo más importante?¡Qué me ayudará a llegar más lejos?¿Cuál actividad tendrá mejores resultados a largo plazo? Uno de los hábitos más notables de las personas sobresalientes es que saben organizar sus prioridades. Muchas veces sacrificamos lo importante por hacer cosas que aparentemente son urgentes pero no son nada relevantes. La mejor forma de organizar nuestros días es con una agenda en la que debemos definir prioridades… Si crecer espiritualmente es lo más importante en tu vida, pero solo le dedicas a Dios los domingos en la mañana, no vas a crecer como deseas… Todos tenemos veinticuatro horas por día, pero unos saben administrar esas horas y otros solo las desperdician.”(Lucas Leys. “151 encuentros con el Rey”. Editorial Vida. EE.UU. 2002. Pg. 21)
            Usted fue concebido para llegar muy lejos; para materializar sus sueños. Dios desea ayudarle. No es Dios sino usted y yo quienes determinamos si podemos avanzar, dar pasos agigantados hacia el éxito.
            Esta campeona de atletismo me hizo reflexionar en los que, como ella, han llegado al límite de sus fuerzas en muchas ocasiones, y antes que seguir adelante, se dejaron vencer por las circunstancias.
            El salmista escribió un principio de vida que toma particular vigencia cuando sentimos que no podemos seguir adelante. “Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.” (Salmos 84:5, 6).
            Es Dios quien nos otorga las fuerzas para vencer. No permita que la derrota y la frustración lo dobleguen. Adelante. ¡Dios está de su parte!. No lo dejará solo. Jamás lo ha hecho. Mire adelante. La meta está cerca. ¡Siga luchando!.
            A propósito de cambios, realización y crecimiento: ¿Ya recibió a Jesucristo como su Señor y Salvador? Hoy es el día para que lo haga ya que, prendidos de la mano del Señor Jesús, emprendemos el maravilloso camino hacia el crecimiento personal y espiritual.
4. Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:
a. ¿Ha renunciado a sus sueños?
b. ¿Por qué renunció a sus sueños?
c. ¿Desiste fácilmente de sus sueños?
d. ¿Ha buscado la ayuda de Dios para la materialización de sus sueños?
e. Con ayuda de Dios cumpliré mis sueños y proyectos

© Fernando Alexis Jiménez


El cumplimiento de lo que Dios ha prometido


Dios desea que experimentemos una vida plena en toda circunstancia


1. Lectura Bíblica: Hebreos 11:8-10
2. Versículo para memorizar:

“Fue por la fe que Abraham obedeció cuando Dios lo llamó para que dejara su tierra y fuera a otra que él le daría por herencia. Se fue sin saber adónde iba. Incluso cuando llegó a la tierra que Dios le había prometido, vivió allí por fe, pues era como un extranjero que vive en carpas. Lo mismo hicieron Isaac y Jacob, quienes heredaron la misma promesa. Abraham esperaba con confianza una ciudad de cimientos eternos, una ciudad diseñada y construida por Dios.”(Hebreos 11:8-10. NTV)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:
Pastora Omayra Font
No hay nada que cambie más una vida, que hacer lo que Dios ha ordenado.  Si obedeces haciendo lo que Dios te ordena, comienzas a prosperar y a vivir en bendición, por encima de las circunstancias.

De la crisis a una nueva dimensión espiritual


Dios nos llama a vivir en victoria no importa las circunstancias


1. Lectura Bíblica: 1 Reyes 19:15-18; Salmo 23:3
2. Versículo para memorizar:

“Él renueva mis fuerzas. Me guía por sendas correctas, y así da honra a su nombre.”(Salmo 23:3. NTV)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

El joven que tenía enfrente se había intentado quitar la vida dos veces. No llegaba a los treinta años pero creía que no había mayores expectativas para su vida. “Deseo morirme”, le dijo a su esposa. Y cumplió la amenaza. Afortunadamente el veneno no fue tan eficaz.

Lo sorprendente es que era cristiano. Líder en su congregación. Estaba al frente del grupo más dinámico y creciente de jóvenes.

Aprendiendo a conocer a Dios en medio de las crisis


Confiar en Dios como un hijo en su Padre... el secreto



1. Lectura Bíblica: 1 Reyes 19:7-13; Salmo 23:1, 2
2. Versículo para memorizar:

“El Señor es mi pastor; tengo todo lo que necesito. En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos.”(Salmo 23:1, 2. NTV)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

Dios no solamente tuvo en cuenta la crisis de Elías y no le desecho, sino que además lo preparó para llevarle a un nuevo nivel. Por favor, léalo detenidamente: el Señor no le pasó carta de despido. Él deseaba seguir teniendo sus servicios, y le invitó—en medio de esa crisis—para que tuviera un encuentro con Él.

Dios trata nuestra vida durante las crisis


Si desarrollamos confianza en Dios, tendremos victoria siempre



1. Lectura Bíblica: 1 Reyes 19:4-6; Salmo 23:6
2. Versículo para memorizar:
“Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre.”(Salmo 23:6. NTV)
3. Reflexión en la Palabra de Dios:

“No encuentro salida al laberinto”, me escribió desesperado un empresario desde Guatemala. Las cosas iban de mal en peor. Su hijo adolescente era drogadicto, su esposa amenazaba con el divorcio, estaba endeudado y sus amigos le daban la espalda en el peor de los momentos. El hombre temía que algo malo pudiera ocurrirle.

Las crisis son inevitables pero Dios está con nosotros




1. Lectura Bíblica: 1 Reyes 19:1-4; Salmo 23:1-5
2. Versículo para memorizar:

“Él renueva mis fuerzas. Me guía por sendas correctas, y así da honra a su nombre. Aun cuando yo pase por el valle más oscuro,  no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan.”(Salmo 23:3, 4. NTV)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

La imagen más triste que puedo recordar en los últimos años, es la de un payaso triste. Estaba sentado en la acerca, al caer la tarde, cuando todas las personas se arremolinan en el centro de la ciudad de regreso a casa. A nadie le importó su situación, iban de paso, ajenos al drama de aquél hombre. Y digo que me impactó porque lo más probable es que, en medio de ese gentío, el payaso se sintiera solo, y triste. Tal vez no había hecho el dinero necesario para llegar a casa.

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